Cascabeles nocturnos
Oh, Luna
Y tú, Luna, la usurpadora.
De su luz te alimentas y así cebas
el sueño blanco de los licántropos,
de algunos poetas, de los vampiros
pájaros-pobres-ratones con alas
como tú, pobre astro sin brillo propio,
¡pero que a la oscuridad iluminas!
Barres el día, acunas el sol,
decoras el opaco negro que nos hunde
con brillos de fantasía.
Y, así, te llaman dama de noche,
como si fueras diva, como estrella
de la película noctámbula.
Los búhos te ululan,
los zorros te ladran dulcemente,
alguna vez te retraté
entre las hojas de las encinas.
Blanca, blanca eres como la nube
blanca del día.
Qué es propio tuyo sino
el mismo espejo donde te miras.
Nuestra madrastra blanca como la nieve
que hasta las ratas aman
correteando bajo tu luz de ganga
ante los gatos y sus razzias de juguete.
Sol dado eres rodando mañana
sobre el tapete del seguro azar
sin más valor que el calor
del amo llovido sobre la tierra
en un tiempo que no te pertenece.
El pasado y el futuro te construyen,
¿para cuándo tu presente?
(Del libro "En un lugar del mundo", Ediciones En Huida , 2024)
Dos Ángelus, un ángel.
Aeternitas II (Ángelus ll)
No importa rezo,
si aro o siembro, el ángel
visita su hora
cristalizando
el tiempo, anunciando
la eternidad
de su compañía.
(Ayer)
Ángelus
Después, se nos apareció el ángel.
De la misiva celeste al árbol alado,
de los cauces labrados por tu espalda
a la virtud de la tierra abierta
sin desfallecimiento, exenta de sí misma,
entregada al beneficio del calor
y de la luz ya ocupándolo todo,
la geoda tierna resplandece
liberada de tanto cristal de invierno.
Como un barrunto de milagro,
como un sucesivo desconcierto
de alfiles al golpe de la espada
que nos favorece la generosidad
de tanta alma enterrada
junto a las lombrices y los sapos
, se evapora
el frío del barro y la salud aflora
rejuveneciendo el designio:
el ángel del tiempo canta las bondades
de esta naturaleza de todos
tan vivible como removida
por manos intangibles:
y para qué desear más mirada
si solo y sólo él labora
este sí-vivir semántico
con el que nos vocea en su anuncio
este nuestro lugar en el mundo.
(Del libro "En un lugar del mundo", Ediciones En Huida , 2024)
Caligrafía manuscrita digital poética
Parece un trabalenguas. O no. Mejor, un trabaneuronas. Todo se debe a la petición de un admirador de mi poesía que además es coleccionista de manuscritos. Para ahorrarme el envío y el gasto en boli y en papel, me propuse escribir en la tablet, con una aplicación de dibujo, un poema de "En un lugar del mundo", lo que no es moco de pavo, al menos para mis capacidades. Ahora a ver si se conforma con este manuscrito digital. Conociéndolo, y sabiendo de su laburo (funcionario de la Biblioteca Nacional de Buenos Aires especialista en libros antiguos, incunables etc e investigador de la Biblia y sus traducciones, de estos con guantes y buzo y bata blanca, sí) hasta pocas semanas después de la llegada de Milei al poder, porque en ese momento fue despedido arbitrariamente, me temo que no, que no se conformará. Así que ya voy pensando en escribirlo a boli con mi ídem de cuatro colores (rosa, violeta, verde y turquesa). Sabiendo de su gusto por el blanco y negro, le regalo mi gusto por los colorines 😜

Presentación de "En un lugar del mundo" el pasado viernes
Hoy me he despertado sintiéndome culpable. Al poco rato mi mente maduró lo que tendría que haber conseguido durante sus 61 años y ¡eureka!, comprendí. No, culpable, no, sino infinitamente agradecida por la fortuna que se me ha concedido, la realidad de estar rodeada de, como mínimo, quince personas que me quieren tantísimo que han inclinado su voluntad para durante la tarde de ayer calmarme de atención y cariño. No, culpable, no, Sofía, sino pletórica de gratitud por el privilegio que me concedisteis. Así me siento. GRACIAS. Aparte, a esas personas que ayer no pudieron asistir por motivos muy concretos e inesperados tal como habéis tenido a bien transmitirme hoy mismo, las emplazo a vernos durante la Feria del Libro de Sevilla, que se celebrará en breve. Me invade hoy la sensación de ser más mayor, menos menuda, porque me habéis llenado de la grandeza y la generosidad de vuestras almas. (Sábado, 5 de octubre)
"En un lugar del mundo". Ediciones En Huida, 2024.
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Ya disponible "En un lugar del mundo"
El título de la foto (interpretación digital) de la portada de "En un lugar del mundo" parte de este poema (y de otras fotos que hay por ahí). Hoy lo uso para transmitiros que ya está el libro a la venta. Os dejo aquí el enlace a la página de la editorial, aparte de que podéis encargarlo en cualquier librería. Y conste, que conste, como soy la negación de la autopublicidad, y no lo digo como mérito (mi padre decía que yo era la"negación del dominó", por lo mal que jugaba) que los poemas que os dejo como muestra no son ni de lejos los mejores ni los "esos" que más se me enganchan, pero sí los congruentes conforme a lo que atino tengo que decir por aquí para informaros sobre el libro en sí. Ediciones en Huida https://www.edicionesenhuida.es/producto/en-un-lugar-del-mundo/
AQUÍ se puede adquirir.
La geoda
El polvo rosa sucede a la lluvia
sobre los juncos verdes. El arroyo
se cubre de velo tornasolado.
La soledad de la piedra se tumba
a descansar de tanta hambre de amor.
Goza con su vientre ahíto de cuarzo
y agua. Odalisca tan dulce y plena
como aquellas hetairas del jardín
nemoroso. En su vergel, edén
o paraíso que no olvidó
de geoda y de cueva del tesoro.
Cuánta diferencia entre aquel mundo
y este de las piedras cuajado
de senderos transitables. La voz
culmina el proceso de la niebla,
se levanta lamiendo los caminos
con su lengua de humecto humo
respirable. En el otro, todo tan vacío
de silencio y perfume, a duras penas
se oxigena mi piel interna,
sin sentidos se suceden mis pasos
ciegos de piedras. Aquí ya sin mi sombra
se me transparentan los caracoles
que crujiendo mueren bajo mi peso
de luz del sol aromatizada
con almanaques de horas interiores
colmadas de correspondencia sin buzones.
Las palomas cultivan el rebaño
de la yerba, mensajean las briznas
a mi regazo, muere la senectud
de aquel mundo tan frío y hueco
como un enjambre de lentejuelas.
Aquí brillan irisadas el interior de las casas
rizadas rebosantes de entrañas
verdes y domésticas transacciones:
el gato juega con el ratón,
el perro se esconde del gato,
el pajarito vuela volcando
los cacharros de los estantes,
la abeja zumba al olor del cocido,
baila como una gitana alrededor
de la válvula de escape y todo
se me cumple como una profecía
leyendo el misterio de la leyenda
que no se escribe: las vertientes gozosas
se erigen desde mi pecho y me expande,
me extiende olvidando los recuerdos
de aquel paraíso imperdible:
ya no existen en la memoria,
ya los vivo como esplendores de hoy
en mi geoda de mundo habitado,
tan diferente, tan de piedra
y agua, sin vientos de murmullo
vociferante, tan ausente
de todo lo que sobra.
Presentación del libro "En un lugar del mundo"
Tal como reza el cartel, el viernes de la próxima semana, día 4 de octubre, presentaremos el libro "En un lugar del mundo"en el lugar citado. Wish (all of) you were (t)here!
Abajo os dejo uno de los más breves poemas de su interior, antes de que se me vaya el mes. Como aquí aún no ha llovido (apenas un chaparrón de cinco o diez minutos), tiene más congruencia la cuestión.
Septiembre
Las hojas verdes de la tomatera
verde como sus frutos rojos
y las rosas rojas perennes
como el calor a la sombra
del verano cayendo
por su propio peso
como la gravedad de nuestro suelo
combatiendo contra el sol
que ya se inclina desorbitado
ante las ilesas espinas de los rosales
y su eternidad de alerta sin descanso
y, por tanto, sin dudas.
Así el verano estacionario
me enmudece siendo losa
que blandiera el silencio
como bandera roja y verde,
con claveles aproximados a la boca
del león de fuego y su garganta de luz
sobre el duro y empolvado pacto
entre la soledad de la hoja
y la compañía de su tiempo
de un minuto de mutismo
por el estío ya agostado.
"En un lugar del mundo", nuevo libro de poemas
Os presento las portada y cubierta de mi próximo libro. Ediciones en Huida ha vuelto a confiar en mi poesía para incluir en su catálogo de publicaciones un poemario más salido de mis manos. Acaba de entrar en imprenta.
Llegado este momento, este punto del camino que comenzó cuando una se decidió a escribir el libro, siempre me asalta la misma duda, la misma pregunta. ¿Realmente merece la pena?, ¿de verdad lo que una vertió en esas páginas merece el esfuerzo de, en este caso, una editorial y el consiguiente trabajo que implica la publicación de cualquier libro? Nunca, o en contadísimas ocasiones, he conseguido obtener respuesta. Quizás por lo mismo, no dejo de preguntármelo.Se trata de un ejercicio interior inevitable en mí. Mi única pretensión cuando me decido a intentar publicar algo, es decir, a hacer público mi trabajo intelectual, emocional y psicológico puesto en forma de palabras poéticas, es y ha sido siempre la de contribuir, laborar por intentar mejorar el mundo. Tal vez comporte un objetivo demasiado elevado para mis capacidades, algo de presunción sí que conlleva. Quizás, de nuevo, por lo mismo, me asalte el ejercicio de humildad consecuente, una manera inconsciente de guardar el equilibrio, de moderar mis expectativas y mi posición en el mundo. Pero es completamente honesto. Con toda mi sinceridad, es la pregunta que me asalta hoy mismo, pregunta sobre la que, como ya he dicho anteriormente, probablemente no obtendré respuesta.
Iré dejando más información sobre el particular. Abajo la cubierta dividida en dos por si queréis acercaros a leer los textos de las solapas.
Gigantofilia
La giganta
Hasta los jaramagos perfuman
la suerte de mis pasos
bajo el sol y sobre la tierra.
Culmina el puente de luz
la avenida que esconde
el ramo de troncos centenarios
tranquilamente dormidos
de pie, como la perra vieja
y sus canas hocicantes de hembra
parida de bruces bajo su caseta.
Huele el campo a campo vivo,
(los hay muertos),
huele el aire a sal marina muerta
izada al cielo como Layla
(sal viva, Layla, sal):
sueños tan potentes como el imán del planeta
que a todos nos sujeta a su superficie.
¿Tendrá conciencia, la Tierra, de sí misma
y los aromas que me embriagan?
¿Suspendería su deriva con rumbo
si el conocimiento obtuviera?
Yo me detengo sabedora
de mi fortuna dorada, absorbo
a través de mis sentidos la belleza
que me plasma el suelo,
goce tan rico de señuelos
que me pierden
fundida sobre la naciente pradera
que, como vello urticario de una gigante tranquila
dormitando bajo el sol y las nubes,
expele humores de agraces
mieles libadas por mis ojos
mis sentidos, mi razón...
Posados sobre la yerba,
se habitúan mis pasos al mullido jergón
donde reposan silentes a la espera
de la lluvia sus vastas ubres
de dulce, brava e ignorante matrona.
De su poderío hablan por ella
las colinas, las sierras, los barrancos,
los bosques, las tercas estepas,
las piedras son sus huesos trabados
en polvo rosa de cimientos
para esta catedral en el vientre
de la geoda. Mas ella ajena
dormita y desde su sueño
yo velo por su inocente descanso
bañándome en su ronquido
de madera, yerba, tierra y viento
contenido entre loma y loma
levanto su aliento de hembra
fecunda y recia respirando
de tanto esfuerzo callado.
De dónde llegan las encinas y los pinos,
de dónde las piedras salvajes
como tortugas marinas durmientes
excavan su nido asomando solo
sus crestas grises y azules,
de dónde la tierra dura culmina
su labor de ternura acunando
tanta semilla de flor nueva
que se abre al cielo y a mis pasos
sin huellas, sin pisadas
que las aplaste: vuelo como la abeja
liba de color en color
bajo el manto de la luminosa claridad,
bajo el aura magna de esta giganta
que, durmiendo, trabaja y se afana
para que yo sueñe, piense o goce,
para que yo desdiga cada luciente
empresa que no se oculta,
para que niegue mi forma y mi nombre
entre tanto contenido de verdad,
de plenitud completa de ser
viviente habitado y gigante, de ser
mínimo como los pétalos
de los jaramagos, de ser
minúsculo como yo.
Y como tú.
(De "En un lugar del mundo", 2019-2020)

















